La mujer

La mujer ,
el copo de miel;
la leche pura de tus senos
el blanco manjar de tu cuerpo
para aquel que va a nacer.

La mujer,
almíbar en pastel;
la azucena blanca del huerto,
la vela linda del puerto
en tarde y anochecer.

La mujer,
anís en entremés;
la risa que tienen tus besos,
la voz de tu alma en incienso
al hombre va a enloquecer.

La mujer,
de cielo todo tu ser;
las olas de tus cabellos,
en mar azul con tus sueños
por la marisma de mi piel.

La mujer,
sirena de anochecer;
tu cuerpo de luna y fuego,
volcán que abrasa mi cuerpo
y besa mi alma a la vez.

La mujer,
sauce llorón en pié;
orquidia que nace en el suelo,
gaviota que cruza el tiempo,
en sol se va ya a mecer.

La mujer,
de mimo y perfume tu sién;
en suave algodón de cielo,
abrazo de madre, eterno,
para la nena y para el bebé.

La mujer,
en el jardín de no sé quién;
toda de terciopelo
te mima y te besa el viento
en la sonrisa de tu tez.

La mujer,
un nombre del querer;
el hombre toca tu sexo,
romance todo en un verso
con el perfume de un clavel.

La mujer,
prendida del hoy y del ayer,
que llevas gravado el sello
en rayo de luz y destello
tu cuerpo, bonita mujer.

A. Albarrán