Al viento

Rimo a la perla del viento,
esa tuna que llora y que canta;
rimo a las hojas del cedro,
me huele a tomillo y romero,
!que canten ya las calandrias!.

Te has escondido en mi huerto
y en él han prendido tus alas;
nieve, algodón y ensueño,
que surcas los mares del cielo
y haces sonar las campanas.

Oliendo me van tus versos
a jazmín y canela en rama:
con esa brisa en tu seno
vagando te fuiste, !serreño!
con los arpegios del arpa.

Si va surcando el velero,
hinchas sus velas de plata,
gaviotas pardas en vuelo
que van rozando los cielos
mirándose por las aguas.

Llévame de puerto en puerto
allí donde estén las barcas;
guía el timón y mis remos
que la tempestad me da miedo,
niño, en trozito de nada.

Te estoy escribiendo un verso
que he soñado yo al alba;
vengo del mar, voy al puerto,
me lleva y me trae el viento
y al final vuelve la calma.

A. Albarrán